Una noche de solidaridad destinada a apoyar operativos médicos gratuitos de detección temprana en comunidades vulnerables de la República Dominicana.
Santo Domingo. El cáncer no distingue condición social, edad ni lugar de residencia. Pero el acceso a la prevención y al diagnóstico oportuno no siempre corre con la misma suerte. Frente a esa realidad, desde hace más de quince años, la Fundación Prevención del Cáncer (FUPRECA) trabaja para cerrar esa brecha, llevando servicios de orientación, prevención y detección temprana a comunidades donde muchas personas enfrentan la enfermedad sin las herramientas y recursos necesarios para detectarla a tiempo.
Con jornadas médicas, especialistas, equipos y acompañamiento, FUPRECA ha sostenido una misión profundamente humana: lograr que la prevención llegue antes que el miedo, antes que el silencio y, cuando sea posible, antes de que la enfermedad avance.
Para María de los Ángeles Soto Roa, presidenta y fundadora de FUPRECA, esta labor no nació de un plan institucional, sino de una experiencia que terminó marcando su vida. Lo que comenzó en 2010 como una jornada médica en el sector Los Girasoles, junto a galenos del Hospital Lincoln de Nueva York, se convirtió en el punto de partida de una misión que hoy trabaja los doce meses del año para llevar prevención, atención y dignidad a lugares donde muchas veces otros no llegan.
“Esta misión llegó a mí sin buscarla. Empezó con un médico norteamericano que me pidió organizar un operativo de salud, y yo decidí dirigirlo a las madres de los niños chiriperos. Invité a un grupo de amigas y, al final de aquella jornada, mientras les agradecía en mi casa, entendí que no podíamos quedarnos ahí. No tenía experiencia ni una estructura creada, pero sí tenía la disposición de servir y de ser parte del cambio. Y, con el tiempo, esa disposición se convirtió en FUPRECA”, expresa Soto Roa.
Ese gesto inicial, impulsado más por la voluntad de ayudar que por una estructura formal, dio origen a una fundación que hoy mantiene un trabajo constante para acercar prevención, orientación y detección temprana del cáncer a comunidades donde el acceso a esos servicios sigue siendo limitado.
Como parte de sus esfuerzos por ampliar el alcance de esta labor, FUPRECA celebró su Cena de Gala Benéfica en el Salón Ibiza del Hotel Catalonia, Malecón Center, en Santo Domingo. La velada reunió solidaridad, arte y compromiso social, con show bailable, sorpresas, la presentación de Frank Ceara, la música de la Orquesta de la Policía Nacional y la conducción de María Victoria Guerrero.
Los invitados realizaron una colaboración de RD$3,000 por persona, aporte destinado a respaldar directamente los operativos médicos gratuitos que la fundación desarrolla durante todo el año en sectores y comunidades vulnerables como Los Tres Brazos, Cambita, Baní y distintos puntos de Santo Domingo.
Durante estas jornadas, oncólogos, radiólogos y personal paramédico se trasladan hasta comunidades donde muchas personas no cuentan con acceso regular a servicios especializados. Allí, FUPRECA ofrece evaluación, orientación y acompañamiento a quienes, en muchos casos, han postergado una consulta no por descuido, sino por falta de posibilidades.
La actividad contó con el respaldo de empresas que han convertido su compromiso social en apoyo sostenido. Entre ellas figuran MEGALAB y Monte Río Power Corporation, aliados de larga data de la fundación, así como Seaboard, Punta Catalina e Industrias Banilejas.
Para conocer más sobre las acciones que realiza la institución, visitar fupreca.org.

